La sesión de fotos que realizamos con María y David en Montjuïc fue simplemente mágica. Elegimos como escenario el área de los cactus, un rincón que combina naturaleza exótica y una atmósfera casi de otro mundo. Decidimos capturar este momento al amanecer, aprovechando la luz suave y dorada que comienza a pintar el cielo.
El contraste entre la serenidad de la pareja y las formas únicas y vibrantes de los cactus hizo que cada imagen transmitiera una sensación de conexión y armonía. Además, la brisa ligera y el despertar de la ciudad a lo lejos añadieron un toque especial, como si todo el entorno conspirara para hacer de esta sesión algo inolvidable.